Ensamblado de un compresor de tornillo.

Os dejamos un vídeo que hemos subido a nuestro recién estrenado canal de youtube. Se trata del ensamblado de un compresor de tornillo.

Tras desmontar el compresor para cambiar tanto rodamientos como las pistas, la reparación toma el cariz más técnico y en el que se requiere de la máxima precisión. Se trata de ajustar axialmente los rotores macho y hembra con el frente de compresión (trataremos de hacer un vídeo al respecto). El paso posterior al ajuste axial es el que os mostramos en el vídeo; el ensamblado.

Esperamos que os guste.

Cambiar sólo el compresor no es la solución

Este artículo tiene como objetivo inculcar prudencia y sentido común.

Como hacemos normalmente, al final exponemos una serie de fotografías que ilustran la idea que queremos transmitir.

Tal y como diría el gran Paco Gandía: “esto es verídico” y nos topamos con ello en algunas ocasiones en nuestro taller.

El cliente tiene en su instalación frigorífica un compresor que en un momento determinado deja de funcionar. En muchos casos se recurre al compresor de repuesto que tiene la propiedad y se instala inmediatamente.

Si no conocemos la causa que ha roto el primer compresor y no se ha hecho ninguna corrección en la instalación frigorífica es altamente probable que el compresor que se acaba de colocar caiga víctima de la avería de la instalación que ya ocasionó el daño en el primer compresor.

Las fotografías que mostramos corresponden a un compresor nuevo que pidió el cliente para sustituir el que se averió unos días antes. Es una lástima que un compresor nuevo tenga tan mal estreno. Tiene exactamente los mismos daños que el precedente.

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Compresor de tornillo

Después de este período de inactividad, volvemos a la carga con una serie de fotografía correspondientes al desmontaje de un compresor de tornillo.

En estas fotografías queremos mostrar los desgastes que presenta.

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Una vez corregidos los defectos y cambiado los rodamientos, el compresor vuelve a estar preparado para su batalla diaria.

La simpleza del sistema de compresión unido a la precisión necesaria para su montaje, te hacen disfrutar de la profesión.

Fijación adecuada

El “accidente” que traemos hoy es poco habitual. El sistema de fijación del estátor en algunos compresores está formado por dos anclajes diferentes:

  • Uno perpendicular que penetra en el estátor y lo fija en su postura para que quede “hermanado” con el rotor.
  • Uno longitudinal que bloquea el giro reactivo provocado por el propio funcionamiento inductivo.

En la fotografía mostrada vemos claramente cómo el perno de fijación ha tratado de permanecer en su lugar, pero la fuerza del estátor es tal, que es capaz de hacerlo girar si falla el segundo elemento de fijación.

En este caso, el prisionero que fija la chaveta que evita que el estátor trate de girar dentro del cuerpo del compresor, no debía de estar bien apretado o bien bloqueado. En diferentes arranques del compresor, la chaveta ha ido moviéndose hasta salirse por completo. Una vez fuera no hay nada que impida el desastre.

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Llave dinamométrica

Hace unos días estábamos dándole el par de apriete final a la culata de un compresor con nuestra llave dinamométrica cuando comenzamos a notar lo siguiente; a todos los tornillos con la misma presión de consigna le “saltaba la dinamométrica” menos a uno.

Como el apriete se va haciendo elevando progresivamente la presión, no era normal que en uno de ellos, al final, en el último pase, no saltara.

Le dimos un intento más y el tornillo seguía girando como si estuviera apretando, pero no era así porque la dinamométrica seguía sin saltar.

Decidimos aflojar el tornillo porque ya sabíamos qué estaba pasando.

En la fotografía mostramos la rosca estirada del tornillo, el de la derecha. Se estaba deformando ante la presión y por eso no llegaba al par de apriete.Publi 008

La importancia de usar la llave dinamométrica es que te aseguras que los tornillos van a la presión indicada por el fabricante y que no te pasas de presión pudiendo romper el tornillo.

Si hubiéramos seguido apretando, éso es lo que hubiera pasado.

Mucha atención con los aprietes. Generalmente no todos los tornillos aunque sean del mismo diámetro llevan la misma presión. ¿Os suenan los números 8.8   –    10.9   –    11.9? Por decirlo brevemente, indican la calidad del tornillo. Tiene un par máximo diferente en función de la calidad. Es otro concepto a tener en cuenta.

Como resumen, tenemos que tener en cuenta a la hora de apretar un tornillo lo siguiente:

  • Par de apriete según la zona del compresor (culata, cárter, etc. El fabricante debe facilitar un mapeado de apriete).
  • Calidad del tornillo

No es tan fácil apretar bien un tornillo ¿verdad?

Rotura aparatosa

Hoy os traemos una situación tipo que en muchas ocasiones se nos da en nuestro taller.

El cliente nos trae el compresor y tras un intercambio de impresiones nos dice que lo ha desmontado por una leve vibración.

En estos casos en los que el cliente quita el compresor que supuestamente “rinde bien” pero “no le gusta”, tomamos la decisión de desmontarlo en su presencia.

Para empezar, en la mayoría de los casos, llegan casi sin aceite. Cuando desmontamos una culata… Sorpresa !!!

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Continuamos con el desmontaje y cuando abrimos el cárter la fiesta continúa.

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Aunque el daño parezca grave, no lo es. La actuación del frigorista ha salvado al compresor y a su cliente de una avería aún peor. Ha sido su instinto el que le puso en alerta.

Como moraleja os aconsejamos que os fiéis de vuestro instinto y si algo no os gusta cómo va; no se pierde nada por conocer una segunda opinión.

Arranques inundados y algo más.

Para que un compresor llegue hasta el punto de las fotografías es necesario que se den varios factores más aparte del típico arranque inundado. Es cierto que los arranques inundados provocan este tipo de destrozos, pero para esto que mostramos es necesario que confluyan más factores.

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En la primera fotografía mostramos el daño en sí del arranque inundado, pero el cigüeñal que mostramos en la segunda fotografía nos advierte de que algo más está pasando en la instalación. En ella podemos ver un orificio de engrase libre. Lo cual nos puede llevar a pensar por qué no ha saltado el presostato de aceite cuando por ahí se escapa el aceite y con ella la presión de engrase del circuito de aceite del compresor.

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La tercera fotografía nos enseña el cojinete completamente abrazado al cigüeñal. Esto ya es fruto de la falta de engrase que sufre el compresor sin que salte el presostato de aceite o bien, que salta pero se le rearma continuamente.

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En resumen, los daños de un arranque inundado suelen ser los que son, pero si le añadimos que las protecciones como el presostato de aceite no funciona correctamente, está puenteado o directamente no hay o se rearma hasta la saciedad, la gravedad se multiplica.